miércoles, 5 de agosto de 2009

¿DONDE QUEDÓ EL MIEDO A LA GRIPE PORCINA?

Me sorprendió la gran concentración de personas en las fiestas Julias de Santa Ana. ¿Y no que suspendieron las clases para evitar la concentración de personas en un mismo lugar para que los alumnos no se contagiaran de gripe? La curiosidad me hizo darme una vueltecita por ese lugar y vi que estaba lleno de jovencitos y jovencitas en edad escolar. Como por planes del destino, la suspensión y las vacaciones se aunaron y cayeron como agua de mayo.

Me atrevo a decir que, a pesar de las medidas de suspensión tomadas por el Ministerio de Educación y el Ministerio de Salud, en las escuelas no se manejaron los criterios de comunicación necesarios para transmitir y concientizar al alumnado a cerca del problema. Entonces, ¿De qué sirve suspender las clases si el estudiantado no acata las recomendaciones? A mi parecer esto es algo contradictorio.

Se suspendieron las clases por miedo a que los centros escolares fueran el foco de contagio de la mal llamada gripe porcina. Si hubo una suspensión de clases a nivel nacional, significa que el problema es serio y que no estamos hablando de una cosa sencilla. Habrá que detenerse a pensar en las consecuencias de contraer la gripe.

Como estudiante, me sentí afectado por la primera suspensión de clases porque, justo cuando estábamos en la última semana, todo queda paralizado. Un total atraso. ¡Y con las ganas que tenia de terminar ciclo! Ya necesitaba un descanso, pero no un descanso obligado, sino el que se disfruta cuando se sabe que se han pasado todas las materias o se ha dejado alguna. Pero es descanso porque en ese caso de nada aprovecha preocuparse.

Pero volviendo al asunto, considero que nadie le teme a la gripe de cuche porque… ¡Perdón!, a la gripe A H1N1, porque pocas personas se han contagiado de ella. Y como la mayoría de victimas han sido los niños, aunque parezca pésimo, ellos no nos pueden decir qué se siente estar contagiado de esa enfermedad desconocida.
Deberíamos ser más conscientes del problema. He oído decir a algunos de mis amigos que esa es una “gripe política”; otros que parecen más preocupados dicen que “es una gripe que se ha aunado a la crisis económica que se ha venido encima”, (aunque nuestro país siempre ha estado en crisis, pero se nos ha hecho ver, a través de eufemismos, que eso es falso).

En fin, a pesar de las opiniones de mis colegas –que fueron a las fiestas de Santa Ana y se contagiaron de gripe común-, lo que más debería importar, en un momento como este, es cuidar nuestra salud. Sea cierto o no, a nadie le gusta estar enfermo, porque la salud no se puede comprar.

Se podría empezar por informarse sobre el problema y luego sacar conclusiones. Es cierto que esta enfermedad ha cobrado ya varias víctimas, pero esto no ha frenado a las personas de ir a las fiestas Julias. Y, como tampoco las fiestas agostinas se suspendieron –por miedo a agrandar la crisis-, me atrevo a decir que muchos salvadoreños irán a disfrutar a las fiestas sin ningún temor. Incluso la mayoría de jóvenes en edad escolar irán sin ningún escrúpulo. Como a las fiestas llega de todo, no hay mayor aglomeración de personas que esa. Pero, de antemano, agradezco por estas largas vacaciones.

1 comentario:

Karen dijo...

Hola Jose! Espero estes muy bn! Pues mira me parece muy interesante tu articulo sobre todo porque veo que te has introducido mucho al tema.. la verdd me parecen muy ridiculas las medidas del ministerio de educacion, salud, etc... ls niños toman como vacaciones la suspension y creeme que yo tambien soy testigo, yo he visto llenos los cines, centros comerciales, etc., y obviamente de niños que estan vacacionando a causa de la gripe de cuche xD!

De verdd te felicito, siempre me ha encantado como escribis... asi que animos... tqm...