Hace poco tuve la oportunidad de participar en una conferencia a cargo del Doctor en filosofía, Glanni Váttimo (italiano), considerado la mayor expresión del pensamiento filosófico del siglo XXI. Él trató el tema “Del pensamiento débil al pensamiento de los débiles”, pero lo que me gustaría rescatar de la conferencia es la interpretación de modernidad y post modernidad que el filosofo planteó.
Para comenzar, aclaró que lo moderno inició con la conquista de América en 1492 y que no se puede definir solo en términos cronológicos, ya que se necesita de una normativa. La modernidad puso fin a la Metafísica, ahora lo predominante en el mundo es la Globalización. En la modernidad se cree en el progreso unitario y en el postmodernismo se rompe con ese mito, según Váttimo.
La superioridad que tiene lo moderno sobre lo antiguo es que permite ver más allá de lo que los antiguos veían; se ha dado un salto al conocimiento y al desarrollo tecnológico.
Antes de la modernidad, todo era dominado por el pensamiento de lo Divino, lo teológico. La metafísica no permitía desarrollar el pensamiento, ya que siempre ha querido formar parte de los que toman las decisiones, ha querido dominar el pensamiento, se impuso como clase dominante que dictaminaba a la humanidad como se debía pensar.
En cambio, el pensamiento moderno permite la unificación, de acuerdo con el análisis de Váttimo, lo cual permite un mejor manejo de las cosas. Esta unidad permite que haya uno o dos directores (Presidente vicepresidente, elegidos democráticamente), pero no es un poder imperialista, al menos podemos decir que se ejerce un poder más diplomático, que aparentemente ya no concentra todo el poder en él.
Para Váttimo, el postmodernismo es “la reacción a un conjunto de acontecimientos económicos, sociales y políticos.” es decir, cuando de se acaba el mito de la creencia en el progreso unitario.
Ante esta definición, si nos remitimos al momento actual, podemos considerar, según Váttimo, que la globalización es modernidad y no post modernidad. El modernismo no es tan deseable, agregó, por diferentes razones, las más importantes:
- Repartición desigual de las riquezas
- Masas proletarias más proletarizadas que otras.
El filósofo consideró la post modernidad avanza en una dirección donde se considera que la unidad no puede generar el progreso que se plantea. A mi consideración, la modernidad no permite el progreso unitario porque, en la actualidad, todo “ESTÁ POLARIZADO” y cada quién tira en una dirección opuesta al del otro.
El post modernismo plantea un progreso que ya no sigue las reglas del modernismo. El post modernismo va más allá y ha considerado la situación de polarización de la sociedad y ha buscado una forma diferente de desarrollo. Ellacuría, siempre presentaba una tercera villa a los problemas sociales, buscaba una solución que no fuera la de ninguno de los bandos oponentes, como en el caso de la guerra de El Salvador. Ellacuría conocía que si la decisión de uno de los bandos era la que debía predominar, entonces, no se construiría democracia, sino imperialismo.
En conclusión, para mejorar las condiciones de vida de la humanidad actual, se necesita es cuchar la voz de las mayorías excluidas –como decía Ellacuría, en su escrito Utopía y Profetismo- y olvidarse de todo pensamiento imperialista dominante que tiene en su interior ideales mezquinos de aumento de capital a costa de la explotación y violación de los derechos de las personas.
El problema de hoy, también, es el alto consumismo en que la sociedad a caído. Las personas han caído en la trampa del consumismo excesivo, comprando hasta lo que no necesitan. Lo que permite la mayor explotación de los recursos naturales del planeta propiciando una mayor destrucción y contaminación del planeta. En esto hay que pensar.